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Publicación de datos personales

La imagen es un dato personal y, como norma general, para publicarla (cederla) es preciso pedir el consentimiento a la persona afectada. En el caso de fotos de menores, es necesario solicitar el consentimiento de los padres para publicarlas (webs de escuelas, clubes, etc.). Por otro lado, aunque hay que valorar cada caso en particular, si las imágenes se recogen en un lugar público y se realiza con finalidad informativa, no es necesario pedir el consentimiento de las personas fotografiadas, siempre que la imagen se enmarque en el contexto informativo, no sea el objetivo principal de la cámara y no afecte a la intimidad de la persona fotografiada.

El derecho fundamental a la protección de datos personales no es un derecho absoluto y en determinadas situaciones choca con otros derechos también fundamentales y reconocidos constitucionalmente, como el derecho a la libertad de expresión y el derecho de información. Por libertad de expresión hay que entender la manifestación de una opinión. Por derecho de información se entiende el derecho que tiene cualquier persona a dar y recibir información. Dicha información debe ser veraz, lo que implica que se debe contrastar y que hay que actuar con diligencia informativa, lo que permite el error, pero no la negligencia.

En los casos en que la información que se dé no sea veraz, la persona titular de esta información puede solicitar una rectificación, que debe quedar reflejada en el medio de comunicación en el que se publicó aquella información; y cuando la información sea ofensiva o llegue al insulto, se puede trasladar la cuestión a los tribunales de justicia para que se pronuncien sobre el tema (por injurias, por atentar contra el derecho al honor, etc.). 

Se pueden publicar en dichos medios siempre que haya una ley que disponga la obligación de publicar el documento que contiene dichos datos. Sin embargo, sólo hay que publicar los datos personales que sean idóneos y estrictamente necesarios para cumplir la finalidad, salvo que exista una obligación legal de publicar íntegramente el documento.

El tiempo de publicación debería limitarse al plazo legal de exposición pública del documento (en los casos en que la norma disponga un plazo). Una vez transcurrido dicho plazo, la persona afectada se puede oponer a la difusión de dichos datos.

Como titular de los datos que no se correspondan con la realidad actual, usted puede ejercer, gratuitamente, el derecho de cancelación ante el responsable del fichero que contenga dicha información (por ejemplo, ante el Servicio Catalán de Tránsito, si se trata de una multa impuesta por este organismo). Mediante el ejercicio del derecho de cancelación, usted puede solicitar que sus datos sean suprimidos de dicho fichero. Por otro lado, se puede dirigir al diario o boletín oficial donde salga publicada tal información y oponerse a la difusión de la misma. 

Como titular de los datos personales publicados, usted puede oponerse, gratuitamente, a la difusión de los mismos en Internet, salvo que una ley disponga lo contrario. Este derecho de oposición lo tendrá que ejercer ante el responsable del fichero que contenga la información.